Noches del Guadarrama

Noches del Guadarrama

Parque Nacional Sierra de Guadarrama

SITUACION

Se localiza en la parte oriental del Sistema Central y se extiende por las cumbres de la Sierra de Guadarrama, ocupando una superficie de 33.960 hectáreas, de las cuales casi el 64% corresponde a la Comunidad Autónoma de Madrid y algo más del 36% restante pertenece a Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. El pico Peñalara, con sus 2.428 m.s.n.m., es la cima de mayor altitud, y junto con otras cuatro cumbres aledañas, de más de 2.271 m, conforma la cresta del llamativo Macizo de Peñalara, que se prolonga desde el Puerto de Los Cotos, en dirección N-NE, hasta el Collado del Camino del Nevero.

A partir de aquí el Parque Nacional continúa hacia el noreste siguiendo el eje central de la Sierra de Guadarrama, atravesando el Puerto de Navafría, hasta llegar a la cumbre de Reajo Alto (2.100 m). Existe otro cordal montañoso imponente, Cuerda Larga, que se inicia en el Puerto de Navacerrada y que, durante 16 km, mantiene una altitud superior a los 2.000 m, con una cota máxima de 2.383 m en Cabezas de Hierro. El Puerto de la Morcuera marca el final de Cuerda Larga y el inicio de la Sierra de la Morcuera, de menor altura que la anterior, y que se prolonga más allá del límite del Parque Nacional. Otras sierras y cumbres de interés son Siete Picos, que discurre entre el Puerto de Navacerrada y el Puerto La Fuenfría, Sierra de los Porrones, La Pedriza, Peña del Oso (2.196 m) y Montón de Trigo (2.195 m).

DESCRIPCION GENERAL DEL PARQUE

El Parque Nacional ocupa 33.960 hectáreas de la Sierra de Guadarrama en el Sistema Central, macizo montañoso que divide en dos la meseta castellana y separa las cuencas hidrográficas del Duero y el Tajo y las provincias de Segovia y Madrid. La mayor parte de su superficie lo ocupan las cumbres dominadas por los afloramientos rocosos y los pastos y matorrales de altura.

Durante el trámite de su declaración, en algún momento, llegó a denominarse “de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama”, pero, la inclusión de extensas superficies de pinar y otras no tan extensas de melojar que ocupan los pisos bioclimáticos supra y oromediterráneo provocó que la denominación “de las cumbres” perdiera su sentido.

Aporta, por tanto, a la Red de Parques Nacionales la representación de diversos sistemas naturales, entre ellos, los pinares de Pinus sylvestris de reconocido valor ambiental, naturalidad y excelente estado de conservación sobre suelos silíceos. Los «sistemas naturales de origen glaciar y periglaciar» que poseen un modelado más propio de latitudes más norteñas o de altitudes más elevadas. La excepcionalidad de sus sistemas «formaciones y relieves de montaña y alta montaña» se encuentra en la geomorfología de la roca granítica que resalta formas del relieve y paisajes únicos. Los sistemas naturales «quejigares y melojares», poco representados en la Red, los «matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares» y «pinares, sabinares y enebrales», aportan una mayor representación en la Red de Parques Nacionales.

Desde un punto de vista cuantitativo en el Parque Nacional encontraremos más de 1.000 especies vegetales, de las que 114 se pueden considerar de interés y 83 como endemismos. En la Lista Roja de la flora vascular española se incluyen en diferentes categorías Erysimum humile subsp penyalarense, Licopodiella inundata, Ranunculus valdesii y Utricularia minor. Otras muchas se encuentran incluidas en diferentes catálogos nacionales o autonómicos.

Ejemplar de Cabra Montés
La fauna vertebrada se encuentra representada por 255 taxones de los que 148 son aves, la mayor parte de ellas propias de las cumbres montañosas como el acentor alpino o el común, la collalba gris, el pechiazul o el roquero rojo. También encontramos algunas de las especies de aves más amenazadas de la península como el buitre negro, el águila imperial y la cigüeña negra. El barbo comizo o la trucha común son parte de las 14 especies de peces y la rana patilarga o el sapillo pintojo pueden representar a los 36 anfibios y reptiles presentes en este espacio. Son más de 58 especies de mamíferos las presentes en el Parque entre las que están presentes cabras monteses, nutria y desmanes de los pirineos y una amplia variedad de murciélagos.

La fauna invertebrada es muy diversa y la tarea de revisar sus censos es un objetivo prioritario para el parque. Algunas especies de mariposas tan extraordinarios como la Graellsia o la Apolo pueden llegar a ser, por su belleza y singularidad, el icono del parque. Son más de 74 los taxones presentes con algún tipo de protección a nivel nacional o europeo.

Desde las zonas más bajas del Parque, en ambas laderas, hasta la cumbre de Peñalara, podemos encontrar encinares, estepares, robledales, pinares, bosques de galería, piornales y enebrales rastreros, pastizales de altura, prados húmedos y cervunales, pequeñas manchas de abedul o tejo y un largo etcétera de formaciones vegetales. Por su belleza, singularidad y extensión se pueden destacar las más de 50 hectáreas de acebo bajo cubierta de pino silvestre situadas en una de las márgenes del rio Acebeda.
 
Berrocales de la Pedriza
En el Parque Nacional además de flora, fauna y paisajes destacan la representación de fenómenos geológicos singulares. El berrocal denominado “La Pedriza del Manzanares” es el reino del granito y de sus formas caprichosas, modeladas por las distintas formas de erosión debidas al periglaciarismo, al agua, al viento o a la descomposición química de la roca, a la que esculpen dándole unas formas que son únicas en la península. También es de destacar el macizo de Peñalara por sus formaciones glaciares siendo estas las más importantes y mejor conservadas formas de modelado glaciar del Guadarrama: morrenas, paredes de circo, cubetas, lagunas, etc. A ellas se unen las formas debidas a la intensa actividad periglaciar que se inició tras la etapa final del glaciarismo.

El que conozca la Sierra de Guadarrama sabe que cualquier referencia a ella es incompleta si no se hace mención a la cultura. Su cercanía a Madrid ha supuesto que desde hace cientos de años la Sierra de Guadarrama sea escenario de paisajes culturales, sobre todo pictóricos y literarios pero también arquitectónicos, cinematográficos, e incluso educativos. La Sierra de Guadarrama es la que aparece en los fondos de paisaje de los más famosos retratos reales de Velázquez. También aparece en las pinturas de Carlos de Haes, Martin Rico, Morera, Beruete o Sorolla en varios de sus cuadros, entre los que podemos resaltar “Tormenta sobre Peñalara” pintado desde el Cerro Matabueyes. Es el motivo de hermosos fragmentos literarios de escritores que la eligieron como escenario de sus obras o como motivo de sus poemas.

Monasterio de la Granja
Es el marco paisajístico de edificios tan emblemáticos como los Monasterios de El Escorial y de Santa María de El Paular, del Palacio de La Granja, del Castillo de Manzanares y del Valle de los Caídos. También es el escenario de cientos de películas, desde las superproducciones de Holywood de los años cincuenta a las series televisivas de actualidad. Los valores culturales que encierra el paisaje de la Sierra de Guadarrama entraron en nuestras casas mucho antes de su declaración como Parque Nacional. Incluso un movimiento renovador de la formación y del pensamiento, como el fundado por Giner de los Ríos a través de su “Institución Libre de Enseñanza”, eligió como elemento formativo fundamental el contacto con la naturaleza en la Sierra de Guadarrama.

Chozo tradicional
Además de la cultura con mayúsculas que acabamos de destacar, en la Sierra de Guadarrama, sobrevive con esfuerzo una cultura que, por dejar un registro más humilde de su existencia, corre el peligro de desaparecer. Son las tradiciones de los serranos que desde hace milenios pueblan y modifican el paisaje con una cadencia cercana a la de la propia naturaleza. Estas modificaciones del paisaje vienen motivadas por la explotación de los recursos naturales a través de la agricultura, la ganadería o los aprovechamientos forestales. Toda esta actividad realizada para obtener alimentos, energía y utensilios ha generado en el trascurso de los siglos este paisaje que hoy consideramos digno de ser declarado Parque Nacional y a su vez infinidad de tradiciones que suponen el acervo cultural de la sierra.

La Declaración de Parque Nacional se llevó a cabo por la Ley 7/2013, de 25 de junio. Debiéndose ahora aprobar el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural, hasta dicha aprobación siguen en vigor los instrumentos de gestión de los espacios naturales protegidos existentes en su ámbito territorial, en todo aquello que no se oponga a la Ley 7/2013

Dichos instrumentos de planificación y gestión son:

* Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid: Decreto 96/2009 de 18 de noviembre (BOCM 14/1/2010)

* Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural «Sierra de Guadarrama» (Segovia y Ávila): Decreto 4/2010 de 14 de enero. (BOCYL 20/1/2010)

* Los Montes Matas y Pinar de Valsaín son objeto de un régimen jurídico especial.

Aparte existen otras figuras de protección:

- Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (Zona Periférica de Protección)

- Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama

- Reserva de la Biosfera de la Cuenca Alta del Manzanares declarada por la UNESCO.

- ZEPA ES0000057 Alto Lozoya.

- ZEPA S0000010 Sierra de Guadarrama. (incluido parcialmente).

- Reserva de la Biosfera Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar, declarada por la UNESCO.

- Humedales del Macizo de Peñalara incluidos en la lista Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.

- Humedales del Macizo de Peñalara incluidos en el Catálogo de Embalses y Humedales.

- Embalse de Pinilla incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales.

DECLARACION DE LA SIERRA DE GUADARRAMA COMO PARQUE NACIONAL

El Peñalara desde el Valle de Lozoya
Como se ha comentado se realizó a través de la ley 7/2013, en la exposición de motivos de la misma se exponen los motivos que llevaron a tal declaración. Hay que tener en cuenta que en nuestra Sierra no sólo concurren unas características físicas, paisajísticas, que legitimarían por sí solas dicha declaración; sino también unas características culturales, amparadas en ese fenómeno que se ha denominado “guadarramismo” que hace que dichos paisajes no sean solo un patrimonio natural sino también humano. En torno a estas montañas se fue labrando una cultura, un patrimonio que es necesario conservar:

De la Exposición de motivos de la referida ley me gustaría destacar las siguientes ideas,

* La Red de Parques Nacionales de España integra un conjunto de espacios que recogen las mejores muestras del patrimonio natural de nuestro país. Conforma un sistema representativo de nuestra rica biodiversidad, de nuestros paisajes, y de nuestra forma de entender la relación del hombre con el territorio. Dichos Parques quedan sujetos a un exigente régimen jurídico destinado a asegurar su protección, 

Cuerda Larga desde Asomate de Hoyos
* El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama cuenta con una riqueza ecológica y cultural tan sobresalientes que aconsejan que su conservación sea declarada de interés general y se eleve su régimen de protección al más alto nivel que permite nuestro ordenamiento jurídico. Si la riqueza ecológica de por sí ya es merecedora de la declaración que la presente Ley acomete, el patrimonio cultural, educativo y científico generado en los territorios integrantes del nuevo Parque Nacional es extraordinario, probablemente sin parangón en ningún otro territorio de nuestra geografía. 

* Aún hoy perviven en las tradiciones y en el recuerdo colectivo los elementos que dieron lugar a una cultura propia y singular, perfectamente adaptada a un entorno natural generoso, agreste y difícil, protagonizada por pastores y vaqueros, por hacheros y gabarros, por carboneros, neveros y por otras gentes de la Sierra. Además, como gozne natural que une y vertebra el norte y el sur peninsulares, la Sierra del Guadarrama ha sido testigo mudo de batallas y otros acontecimientos históricos que integran el andamiaje afectivo de este país.

 
* Finalmente, fundamentalmente a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, lugares emblemáticos como los Puertos de Navacerrada y la Fuenfría, el Circo de Peñalara, la Pedriza, el Montón de Trigo, la Cuerda Larga, la Maliciosa o Siete Picos, por citar algunos más conocidos, han servido de inspiración, estímulo y laboratorio para naturalistas y científicos de todas las especialidades, para educadores, para artistas y para deportistas. No es de extrañar así que pocas montañas de nuestra geografía hayan sido tan queridas, tan alabadas por escritores, filósofos y poetas, desde el Siglo de Oro, hasta las Generaciones del Noventa y Ocho y del Veintisiete.

* La Declaración de Parque quiere tener un efecto pedagógico. No sólo pretende dar satisfacción al interés general de preservar toda esta riqueza natural y cultural que atesora, sino que además hace justicia con lo que ha sido un profundo anhelo social sentido desde hace casi un siglo. En efecto, la necesidad de frenar el deterioro que el incremento demográfico y el turismo de masas producen en un entorno tan próximo a una gran urbe como es Madrid, ya fue públicamente denunciada en 1923, en las páginas del diario El Sol, reclamándose la creación de un parque nacional al amparo de la entonces reciente y pionera en Europa Ley de Parques Nacionales de 1916. 



* la declaración de Parque Nacional significa la elevación de los niveles de protección que por razones ambientales dispone ya la Sierra del Guadarrama. Así, dentro de su ámbito físico se encuentran los Sitios Naturales de Interés Nacional declarados en los años treinta, de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, de la Pedriza del Manzanares y el Pinar de la Acebeda. Además, y con un ámbito que excede al del nuevo Parque Nacional, coexisten otros regímenes de protección ambiental, nacionales y comunitarios, de los que sin duda el Parque se beneficiará. Este es el caso, en la vertiente madrileña, del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, y del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, y en la vertiente segoviana, del Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama. Seis espacios de la Red Natura 2000 están situados en el Parque Nacional, y en el sector madrileño, gran parte del territorio se encuentra dentro de la Reserva de Biosfera de la Cuenca Alta del Manzanares declarada por la UNESCO. Por último, los Humedales del Macizo de Peñalara están incluidos en la lista de humedales de importancia internacional del Convenio de Ramsar. 

* El parque nacional, consciente del alto valor medioambiental de los territorios que lo limitan, nace con una clara voluntad de ampliación siguiendo, para ello, en su caso, el procedimiento establecido en su propia ley declarativa. 


* La norma de declaración ha considerado las características singulares, únicas y representativas de este territorio, en el que se identifican nueve de los sistemas naturales incluidos en la Ley 5/2007, de 3 de abril, de la Red de Parques Nacionales. 

a)- Los pinares de Pinus sylvestris de reconocido valor ambiental, naturalidad y excelente estado de conservación sobre suelos silíceos que aportan representatividad a la Red. 

b) - Los «sistemas naturales de origen glaciar y periglaciar» que poseen un modelado más propio de latitudes más norteñas o de altitudes más elevadas. Están incluidos «humedales y lagunas de alta montaña» que destacan por su singularidad geomorfológica.

c) - La excepcionalidad de sus sistemas «formaciones y relieves de montaña y alta montaña» se encuentra en la geomorfología de la roca granítica que resalta formas del relieve y paisajes únicos. 

d)- Los sistemas naturales «quejigares y melojares», poco representados en la Red, los «matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares» y «pinares, sabinares y enebrales», aportan una mayor representación en la Red de Parques Nacionales. 

e) - También se reconoce en este espacio la proporción y singularidad relevante de especies. Además de la presencia significativa de endemismos de flora y fauna, y las emblemáticas Águila Imperial Ibérica, Buitre Negro y Cigüeña Negra, destaca el elevado porcentaje de especies censadas en España con un total del 40 % de la herpetofauna, el 39 % de las aves y el 49 % de los mamíferos. 

* Se establecen los objetivos del Parque Nacional, y su ámbito territorial en las Comunidades Autónomas de Madrid y Castilla y León, la zona periférica de protección y el área de influencia socioeconómica, así como el régimen jurídico de protección asociado al territorio del Parque Nacional, en el que se especifican los usos y actividades en el interior del Parque, clasificándose en

-- compatibles con su conservación,

-- necesarios para la gestión 

-- incompatibles.



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